| La adicción del alcalde |
Vuelca en twitter los vídeos de los plenos, propicia un debate en ese mismo canal con el resto de concejales, agrega y le agregan en facebook como amigo sus vecinos, chatea con ellos por la noche, le cuelgan vídeos subidos a youtube en su muro para denunciar deficiencias en los servicios públicos,… El alcalde de Chiva, José Manuel Haro, se reconoce adicto social o, más correctamente, adicto a las redes sociales digitales.
Participó como promotor en el primer encuentro de esta modalidad en Valencia que, además, se desarrolló en un edificio de la Diputación, de cuya corporación el propio Haro forma parte como diputado de Nuevas Tecnologías. Ocurrió el jueves 16 y reunió a algunos treinteañeros que, con un desparpajo mezcla de `showman´ y relaciones públicas discotequero, se están convirtiendo –o por autoproclamación o por pasión desbordada- en gurús de la materia.
Muchos compañeros de partido (PP) y de profesión de Haro se han aventurado en las redes sociales. Sí, pero lo hacen con la cautela y el desinterés de quien entra en un lugar al que le han aconsejado acudir pero que ni sabe ni se preocupa de cómo funciona. Crean un perfil que les gestiona alguien más avezado que ellos y se dedican a coleccionar amigos, a volcar fotos de actos que presiden o asisten y a eliminar comentarios que les cuelgan en su muro y que ellos consideran inapropiados. Están por estar, vamos. O porque hay que estar.
Haro pertenece más al grupo de entusiastas de internet primero y ahora de las redes sociales digitales. González Pons fue, con su blog, uno de los pioneros. Estos políticos vuelcan o inspiran ellos directamente sus contenidos y no temen enfrentarse a descalificaciones, críticas e incluso alabanzas que les pueden caer en la red. Si se meten, lo hacen con todas las consecuencias, no sólo porque piensen que se trata de una moda en la que deben participar.
Aplican una fórmula más actual y real de hacer política. Y más práctica. En lugar de pedir casa por casa el voto o de vender sus proclamas vecino a vecino, cuelgan sus vídeos y mensajes en un espacio que comparten con decenas, cientos o incluso miles de sus conciudadanos.
Intervienen en foros digitales que congregan a bastantes más personas que un triste mitin en la casa de la cultura de turno. Eso sí, también les puede llover una cascada de críticas con ´nick´ o directamente con la fotografía del autor, que internet inspira mucho la escritura. Pero, al fin y al cabo, para eso están los políticos: para escuchar (o leer) a sus votantes.
![]()
¿Podemos identificar la negativa consideración de la clase política española que sistemáticamente nos transmiten las encuestas del CIS como un ... |
Las líneas editoriales de los grandes medios evidencian su complicidad con el poder mientras en las redacciones los periodistas cumplen ... |
La Història ens ha ensenyat que una joventut rebel, crítica i reivindicativa fa tremolar als governs irresponsables, dèspotes i autoritaris. ... |
La última asamblea de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), celebrada en Valladolid, ha concluido con una ... |