| La hipocresía de la moral conservadora |
La aprobación definitiva de la nueva ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, y la dimisión del presidente de Nuevas Generaciones del PP, Ignacio Uriarte, como vocal de Seguridad Vial en el Congreso de los diputados por conducir ebrio, son noticias que nos deben hacer reflexionar sobre una cuestión importante: ¿es hipócrita la derecha?
La nueva ley, además de centrarse principalmente en la educación sexual de los más jóvenes, no obliga a abortar, sino que despenaliza una decisión exclusiva de la mujer que, en ejercicio de su libertad, tendrá derecho a tomar dentro de un nuevo marco jurídico acorde al del resto de países europeos, algunos aprobados gracias incluso al apoyo de partidos conservadores.
Durante meses, venimos asistiendo a un espectáculo mediático en torno a este tema tan polémico, delicado e íntimo. Un tema que ahora se ha malentendido y manipulado al enfocarlo desde el punto de vista de la moral fanático-religiosa, el punto de vista del intransigente inquisidor, cuando hablamos de una realidad que no entiende de ideologías, ya que la mujer conservadora también aborta en privado, aunque lo critique en público.
Por otro lado, resulta cuanto menos lamentable que alguien que preside una organización juvenil autoproclamada líder defensora de los valores que la juventud de hoy día, “irresponsable y salvaje” según ellos y ellas, tanto necesita (¿qué valores? ¿los suyos?) haga el ridículo político más patético de los últimos años, viéndose forzado a dimitir de su cargo por su gran incongruencia moral y política.
Esto no deja de ser una muestra más de actitudes que corroboran la tesis que defienden quienes pensamos que existe una gran hipocresía y cinismo en las formas y en las ideas conservadoras, concretamente en su doctrina moral. Ideas que en la práctica no se cumplen, y sobre todo ideas que abanderan personajes que no condenan a quienes las traicionan, si son de los suyos claro.
* Carlos Manzana es estudiante de Psicología y militante de JSPV-Valencia y Campus Jove
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No sé qué tiene que ver Nacho Uriarte con el aborto... Y a ver si te piensas que los del PP no toman copas. Uriarte es consecuente con sus ideas y ha pedido perdon por sus errores. Por cierto, te recomiendo que vayas a un ginecólogo a ver un feto de 20 semanas. Verás como no es cuestión de fanatismo estar en contra del aborto, sino de simple biología. No es la libertad de la mujer para hacer lo que quiera, porque un feto no es su cuerpo, ya es otro ser... Pero claro, el socialismo es capaz de negar hasta la vida para defender una supuesta modernidad... Doble moral es llamar guerra a Irak y misión de paz a Afganistán, promerter el pleno empleo y tener 4 millones de parados...
Uriarte y el aborto tienen que ver porque son claros ejemplos de hipocresía moral, como tantos otros que tiene la derecha. No he dicho que los del PP no tomen copas, sino que la ideología conservadora en muchos casos es hipócrita a raíz de los argumentos expuestos. A ver si te piensas que las del PP no abortan, y a ver qué te parece que quien se supone debe representar los valores de la corrección y la moral impoluta, tal y como se jactan las NNGG, acabe dimitiendo por conducir bebido, uno de los delitos que a día de hoy se consideran de gravedad importante por la irresponsabilidad, condena social y peligro que supone. No tengo que ir a ningún ginecólogo, pero otros sí que debieran pensar que si su novia o mujer estuviera en la tesitura de abortar o no, qué harían, en función de su situación económica, etc. Yo no lo sé, pero lo que sí sé es que cada mujer ha de tener la libertad de decidir (dentro de unos límites, como así recoge la ley). Eso es una realidad, y se debe afrontar. Esa libertad no se la inventan los socialistas, que siempre hemos defendido la vida, sino que es una libertad fundamentada tras deliberaciones científicas e internacionales en materia de aborto, que por cierto, se han demostrado correctas a la hora de plantear marcos jurídicos que han reducido enormemente el número de casos de aborto.